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  CASEROS - viernes 6 de Diciembre de 2019
Desde Vigo
por Jorge A. Iglesias Lorenzo
 



Poesía: Alimento rico en imaginación.

Hola Caserinos.

Hoy me dio por la poesía.
Llevo ya bastantes años acá en Galicia y he vivido etapas tanto de mi vida, como de la cultura gallega, como también de la educación en gallego.

He procurado empaparme de la cultura gallega desde mi llegada en 1979 porque evidentemente ello implicaba poder incorporarme progresivamente a esta, para mí, nueva sociedad en la que pretendía forjarme un futuro.

En todo este continuo y constante proceso he leído, visto, oído y vivido momentos muy interesantes y otros menos.
Me he llevado gratisimas sorpresas y grandisimas desilusiones.

Por otro lado desde chiquito siempre me he mostrado interesado por una determinada parte de la historia universal: La Edad Media. Y por consiguiente de sus acontecimientos: su historia, sus leyendas, sus personajes, etc.

De todo este cóctel surgió en uno de mis momentos de, no sé si llamarle “inspiración divina” o quizás simplemente “alucinación histórico-mental transitoria” una poesía que en su origen fue en gallego.

Desconozco si alguno de los numerosos gallegos que habitan nuestra querida Argentina lee ésta web, pero si sé que muchos de mis paisanos caserinos, sí lo hacen.

Por ello hace unos días me decidí (intentando no perder la esencia del original) hacer una traducción de mi propia poesía y buscarle una cierta sonoridad en el idioma en el que nos manejamos a diario.

¡La verdad!, no sé si lo habré conseguido, pero así y todo se la ofrezco a todo aquel que quiera leerla.

Si no les gusta, no pasa nada, porque quién la escribió no fue un escritor, sino un tipo de la calle que en cierto momento sintió una especial predisposición y necesidad de plasmar en un papel una idea que pasó por su cabeza en ese momento.

Si les gusta, no esperen más poesías porque no las tengo.
Digamos que en este caso particular se trata de una simple anécdota.

Las comparaciones son odiosas, pero después de la versión en español, les obsequio con el original en gallego (por sí alguien lo entiende y siente curiosidad en leerla).

Además les acompaño una breve reseña de las dos localidades que nombro en la poesía Tomeza y Teixido por si desean ubicarlas en el mapa.

Por cierto que aprovecho para invitarles a que lean poesía y a que la desmenucen lentamente, línea a línea, palabra por palabra (como sí de un bocado de esa comida que tanto nos gusta nos lo llevásemos a la boca con el tenedor.
Lo saboreamos, disfrutando del momento, de la intensidad) y verán que quieren repetir. No les aconsejo autor. Leyendo y leyendo encontraremos aquel que más nos gusta. Lo importante es animarse y empezar. Los poetas nos dicen en pocas palabras mucho sobre un determinado tema escogido: la vida, la muerte, el amor, el desengaño, la política, la amistad, la soledad, la alegría, la tristeza, etc.

Según quién, nos hablará de que. Cada poeta tiene sus preferencias. Leámoslos. Da igual que sean argentinos o extranjeros. Todos enriquecen.

Caserinas y Caserinos, con ustedes:

LAMENTOS DE UN NOBLE FANTASMA ERRANTE (versión en español)

Por el camino que lleva a Tomeza
me dediqué a recordar paciente,
el rostro de éste mi contendiente
aliado de osadía y destreza.

En el horizonte la fortaleza
se oculta como yace el sol poniente,
y lo denso del bosque verdeciente
me guía por senderos de maleza.

En la llanura el sol templa el coraje,
es muy leve el latido del acero,
y el caballo reposa de su viaje.

Allí llega el caballero extranjero,
se distingue a lo lejos su carrera,
cabalgando entre seguro y ligero.

Montado en un hermoso corcel blanco,
se alza con una armadura plateada
y unas plumas en el yelmo incrustadas,
la figura de un combatiente franco.

Su casco inmóvil, frente a mí, decidido,
sosteniendo lanza de punta afilada,
portando la espada en su vaina ajustada,
y el galope de batalla contenido.

Una suave brisa sopla, asistiéndonos.
Si acaso Dios la envía como reflexión,
Tarde decidió intentar convencernos.

El corazón ruge en cada contracción,
el aliento nos ahoga, advirtiéndonos
que la muerte espera nuestra confusión.

El brillo de corazas ciega la visión,
el fragor de la contienda, las armas en pie.
Nadie nos oye, solos con Dios y nuestra fe,
la lucha es noble, por honor, no por traición.

Mi lanza apuntó, probó pero mal acertó,
la verde hierba de rojiza sabia se tiñó,
el dolor de la herida más me enfureció,
pero el frío metal, cuerpo y alma distanció.

Recuerdos de un fantasma que vaga penando,
buscando reposo a su espíritu cansado.
Por culpa de un engaño es que pena vagando.

Recorriendo el camino, en tiempos aprendido,
oigo y escucho mi alma. Se que se va agotando.
Y aunque lentamente, sigue errante a Teixido.



QUEIXUMES DUNHA NOBRE PANTASMA ERRANTE (versión en gallego)

Polo vieiro que vai a Tomeza
dediqueime a lembrar paciente,
a face do meu contendente
aliado da ousadía e a destreza.

No horizonte a fortaleza
pérdese coma o sol poñente,
e a mesta fraga verdecente
guíame por sendas de maleza.

Entrado na cha o sol abeira,
é calmo o latexo do aceiro,
e o cabalo acouga a canseira.

Ei-lo cabaleiro estranxeiro,
albíscase ao lonxe á carreira,
cabalgando rexo e lixeiro.

Montando un fermoso cabalo branco,
érguese cunha armadura prateada
e pena no alto do helmo incrustada,
a figura dun combatente franco.

O casco moi quedo, enfronte, sen flanco,
sostendo unha lanza de punta aguzada,
portando a espada na vaíña apostada,
e o galope retido por atranco.

Sopra airexa no ar, suave, asistíndonos.
Se cadra Deus a envía como reflexión,
tarde acordou para convencérmonos.

O corazón boura en cada contracción,
o alento abafa o xuízo, prevíndonos
que xa a morte axexa a nosa confusión.

O brillo das coirazas cegan a visión,
e o fragor da contenda coas armas en pé.
Ninguén nos ouve mais que Deus e a nosa fe,
a xusta é nobre, por honor, non por traizón.

As lanzas probaron mais mal apuntaron,
o verde da herba de sangue tínguese,
a dor da ferida o meu xorne avivece,
peor o frío metal, o corpo e a alma xebraron.

Lembranzas de ánima que anda penando,
buscando repouso ao espírito sufrido.
Por mor dun engano é que anda vagando.

Percorrendo o camiño, en tempos sabido,
ollo e ouvo a miña alma. Vaise cansando.
E anque de vagar, segue errante a Teixido.



SAN PEDRO DE TOMEZA
Situada al suroeste de la ciudad de Pontevedra, San Pedro de Tomeza, tiene una población de 1.079 habitantes.
Por ella transcurre el camino jacobeo portugués que lleva peregrinando a Santiago de Compostela y es atravesada por el río Tomeza.
Desde los montes de Loureda y San Cibrán se divisan excelentes vistas de la ciudad de Pontevedra y de la Ría de Vigo.
Tomeza adquiere su mayor notoriedad el lunes de Pascua, cuando se celebra en la ermita situada en la cima del monte San Cibrán una multitudinaria romería en honor de ese mismo santo. También destaca la iglesia parroquial.
Además de San Cibrán también se celebra la festividad de San Pedro, en el lugar llamado Lusquiños, los días 28 y 29 de Junio.



SAN ANDRÉS DE TEIXIDO
A unos doce kilómetros de Cedeira (La Coruña), en la ladera occidental de la sierra de A Capelada, encontramos un pequeño poblado y el santuario de San Andrés de Teixido, la Meca de los gallegos. El camino arranca desde el mismo centro de Cedeira y remonta el curso del Condomiñas por su orilla izquierda. A los dos kilómetros en Cruz de Nogueira hay que desviarse hacia la derecha. Después de algunas pendientes se alcanza el mirador de Os Cadrís, llamado también del Padre Sarmiento, por las ponderaciones que el sabio benedictino hizo de este espectacular balcón sobre la costa cedeirense. Poco después se baja precipitadamente hacia el santuario de Teixido.
El monasterio de San Andrés ya existía en el siglo XII, según consta en documentos anteriores al final de este siglo. En ellos aparece como posesión de la Orden de San Juan de Malta o Jerusalén, dependiente de la Encomienda de Portomarín. Pero la primera cita como santuario es del año 1391; aparece en el testamento de una vecina de Viveiro, donde se dice que mando ir por mi en romería a Santo Andrés de Teixido, porque se lo tengo prometido, y que le pongan en su altar una vela del tamaño de una mujer de mi estado.
A partir de entonces empieza a abundar la documentación sobre los conflictos entre los abades de Régoa, parroquia a la que pertenece el santuario, y los señores de San Sadurniño, que tenían ciertos privilegios económicos sobre los bienes y frutos de la parroquia y el santuario. No se sabe cuándo surgen las leyendas sobre la fundación del propio santuario, con el fin de atraer romeros. Según ellas, San Andrés, uno de los doce Apóstoles, llegó en barco hasta los acantilados de Teixido.
Allí volcó la embarcación y quedó convertida en un peñasco conocido como A Barca de San Andrés. Nadie le prestó ayuda, pero recibió de Dios la promesa de que tendría un santuario y una romería que duraría hasta el fin del mundo y que vivos o muertos habrán de acudir al lugar todos los mortales.
El edificio actual se comenzó a construir en el siglo XVI y se continuó en el XVII y XVIII. La puerta del muro norte, de estilo gótico decadente, pertenece a la parte más antigua, así como las pinturas murales que representan el martirio de San Andrés. Otro elemento interesante es la imagen-relicario, de estilo barroco italiano, con un fragmento de un hueso de San Andrés. El retablo mayor pertenece al estilo barroco popular de mediados del siglo XVIII. También de finales de esta centuria es la torre de base cuadrada que se levanta al lado de la fachada.
Cerca del santuario se halla la Fonte do Santo, que brota, según se dice, debajo del altar de la iglesia. Era costumbre entre los romeros echar en ella una miga de pan. Si flotaba se tomaba como indicio de que se cumplirían sus deseos; si se hundía, no.
Cuando a la romería no se iba o no se va por motivos de curiosidad o turismo, era costumbre buscar la herba namoradeira o clavel marino, que se puede encontrar bajando hacia la costa, y los xuncos de ben parir. Se volvía con una rama de avellano, que abundaban en toda la sierra, según testimonio del Padre Sarmiento. De ella se colgaban pequeñas ramas de teixo, el árbol que originó el topónimo, y los famosos sanandreses. Así son llamadas las figurillas hechas con miga de pan sin levadura, endurecidas al horno y pintadas de vivos colores, rojo, amarillo y azul.

El principal día de romería es el 8 de septiembre, mes en el que también se celebran otras romerías, en la fiesta de Pentecostés y el 30 de noviembre, que es la fiesta de San Andrés. Y no olvidemos que a San Andrés de Teixido vaí de morto o que non foi de vivo.

Gracias caserinos, y hasta la próxima...




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